LONDRES, Gran Bretaña.- China enfrentará nuevas presiones en las negociaciones de cambio climático de Naciones Unidas, luego de que el miércoles un informe dijera que sus emisiones de dióxido de carbono aumentaron un 9 por ciento en el 2009, a contramano de la tendencia global.
Los gases de invernadero de combustibles fósiles de China, como el crudo o el carbón, subió a 7.500 millones de toneladas, pese a que la emisión global bajó por primera vez desde 1998 gracias a una menor producción industrial y consumo de combustible por la recesión, dijo la petrolera BP.
China, la primera nación en emitir más de 7.000 millones de toneladas de CO2 en un año, aumentó la brecha que lo separa de Estados Unidos, el segundo mayor contaminador del mundo, al que superó en el 2008.
Las emisiones de combustibles fósiles de Estados Unidos bajó en 6,5 por ciento a 5.900 millones de toneladas, su menor nivel desde 1995, dijo BP en su reporte anual de estadísticas globales de energía.
En el mundo, las emisiones derivadas del uso de hidrocarburos bajó 1,1 por ciento a 31.130 millones de toneladas luego del máximo de 31.550 millones del 2008.
Las emisiones de China crecieron agudamente en la pasada década debido a que el país construyó numerosas plantas alimentadas con carbón para abastecer su meteórico crecimiento económico.
Pese a que muchos sostienen que China necesita esforzarse más para disminuir su creciente producción de gases de invernadero, algunos observadores señalaron que el valor absoluto de emisiones es un factor más de los que deben considerarse.
"Necesitamos mirar una serie de indicadores que incluye a las emisiones totales, las emisiones por unidad de PIB, las emisiones per cápita y, sobre todo, las emisiones históricas, una categoría que lidera holgadamente Estados Unidos", dijo Nick Robins, jefe del centro de clima de HSBC.
"En términos de metas futuras de emisión, China está adelante de Estados Unidos porque se ha autofijado compromisos para reducir la intensidad del carbono, mientras que Estados Unidos lucha por pasar una ley sobre clima en el Congreso", añadió.
China se comprometió a cortar para el 2020 entre un 40 y un 45 por ciento la cantidad de dióxido de carbono que produce en relación con el ingreso, en base al nivel del 2005, mientras que Estados Unidos ofreció reducir las suyas en un 17 por ciento, partiendo del mismo origen, o un 4 por ciento menos que en 1990.
Pero la legislación que contiene esta promesa está trabada en el Congreso.
Mercados emergentes
Ambos países están bajo presión para que conduzcan las conversaciones tendientes a ampliar el pacto climático del Protocolo de Kyoto o allanar el camino para que haya un nuevo acuerdo en las negociaciones de Naciones Unidas previstas para este año en México.
El futuro del protocolo está en duda, porque su primera instancia vence después del 2012.
China quisiera un acuerdo futuro que esté bajo el marco de Kyoto, pero dijo que será difícil sin el apoyo de Estados Unidos, que no ratificó al tratado. Otras economías emergentes apoyan la postura de China.
Las emisiones de las naciones en desarrollo, que actualmente representan la mitad del total global, crecieron más del 5 por ciento el año pasado, dijo BP. Esos países también aumentaron su distancia con los que integran la OCDE, cuyo aporte de CO2 cayó un 6 por ciento.
"A pesar de que la participación de los mercados emergentes está aumentando, los industrializados siguen siendo la mayor fuente histórica de emisión", dijo Robins.
La producción de CO2 de India aumentó en un 7 por ciento y superó la de Rusia, convirtiendo al país asiático en el tercer mayor contaminador global.
Una caída de la demanda de energía y una menor producción industrial llevaron a una reducción del 6 por ciento en la emisión de combustibles fósiles de la Unión Europea, mientras que la de Japón fue la que más retrocedió con un 11,8 por ciento.
El año pasado, el consumo de petróleo se redujo en 1,2 millones de barriles por día, su segunda caída consecutiva y la de mayor porcentaje desde 1982, mientras que la demanda global de carbón estuvo casi estable en 3.280 millones de toneladas de petróleo equivalente. (Reuters)